Decía el filósofo (me refiero a Nietzsche, claro) que las palabras son metáforas, aunque se nos olvidó que simplemente son éso. Por tanto el interés que persigue éste mensaje no es discutir sobre el significado de la palabra Libre, ni reflexionar sobre una definición de la expresión “software libre” que sea comúnmente aceptada, ni cosas por el estilo.
Quien tenga curiosidad, que vea La Definición de Software Libre de GNU.
Lo que me gustaría comentar es que a las administraciones (la andaluza en particular) se les llena la boca hablando de S.Libre y de iniciativas en el ámbito del software libre, pero los repositorios de programas que la propia administración desarrolla no están a la disposición de quien los quiera solicitar, ya que es necesario pertenecer a la J.Andalucía ó dar servicio en algunas de los organismos pertenecientes a ella (ó al menos a cualquier tipo de administración del Estado) para poder solicitar los programas.
En principio, la Orden de 21 de febrero de 2005 (que regula la disponibilidad pública de los programas informáticos de la J.Andalucía) establece que pondrá a disposición pública ciertos programas que distribuiría (siguiendo la definición de software libre de GNU) otorgando todas las libertades que se suelen considerar comúnmente asociadas a éste tipo de software. Pero créanme, si ustedes solicitan el programa sin pertenecer a la administración le dicen que NONES. Hagan la prueba.
Yo creo que un nombre más apropiado sería software corporativo del estado.